(Fco. J. Simonet, Madrid, 1888)
El prestigio de Lanjarón como estación balnearia reside en la variedad y calidad de sus aguas.
La falla de Lanjarón, frontera entre dos parajes únicos, Sierra Nevada y la Alpujarra, permite que en los entornos próximos a la población haya emergido una gran profusión de manantiales.
De la fusión de las nieves perpetuas y la lluvia provienen unas aguas frías de una extrema pureza.
Pero de las circulaciones profundas y lentas de la tierra surgen otras aguas termales con características químicas totalmente opuestas.
Seis manantiales de aguas mineromedicinales, todos únicos, que el Balneario utiliza para la prevención y el tratamiento de determinadas afecciones.
Aguas en Bebida
MANANTIAL CAPUCHINA
Depurativa
• Mineralización fuerte, bicarbonatada, clorurada, sódica y cálcica
MANANTIAL SALUD II
Facilita la digestión
• Mineralización media, clorurada, sódica, cálcica, bicarbonatada y carbogaseosa
MANANTIAL CAPILLA
Facilita la digestión y estimula el apetito
• Mineralización media-baja, clorurada, sódica, cálcica, bicarbonatada y carbogaseosa
MANANTIAL SALUD I
Facilita la digestión
• Mineralización débil, clorurada, sódica-magnésica, cálcica, bicarbonatada y carbogaseosa
MANANTIAL SAN VICENTE
Diurética
• Mineralización débil, bicarbonatada y cálcica
Agua para baños
MANANTIAL El SALADO
Estimulante
• Mineralización fuerte, clorurada, sódica, cálcica, carbogaseosa y ferruginosa


